Una suma de frustraciones llamada River Plate
River Plate perdió en diez minutos la corona del torneo Apertura 2026 de Argentina, la más reciente frustración para el poderoso club de la banda roja cruzada, que lleva casi tres temporadas sin ganar un título.
El humilde Belgrano, que hace quince años envió a River a la segunda división, en la peor humillación de la historia del Millonario, ganó desde atrás 3-2 el domingo en Córdoba para conquistar su primera estrella en el profesionalismo.
A continuación, cinco claves de una nueva decepción del coloso de Buenos Aires:
1. Titulares sin reemplazos
Más allá del maratón de partidos en las últimas semanas, River se mostró descompensado, con varias bajas por problemas físicos y reemplazos que no estuvieron a la altura en momentos decisivos.
El campeón mundial en Catar 2022 Gonzalo Montiel no pudo estar ante Belgrano en el lateral derecho. Fabricio Bustos ocupó el puesto, pero Belgrano encontró espacio por allí para atacar de manera recurrente.
En la zaga, Lautaro Rivero tuvo una floja actuación en la finalísima, lo mismo que Lucas Martínez Quarta, el otro central, que se vio desbordado en varias ocasiones.
2. Los errores del entrenador
La opinión general de hinchas y comentaristas en Argentina es que Eduardo Coudet demoró mucho en hacer sustituciones en la final.
Solo las hizo por necesidad –la lesión de Marcos Acuña- o cuando ya estaba abajo en la cuenta, por lo que lució tardío el ingreso del colombiano Juan Fernando Quintero (88'), un enlace experimentado y con jerarquía.
Del mismo modo, el Chacho –expulsado al final por protestar al árbitro- también se vio superado en la batalla táctica, ya que el Belgrano del "Ruso" Ricardo Zielinski lo dominó en varios pasajes de la final.
"Se mostró falto de reacción ante un trámite que se le volvía adverso y terminó decidiendo sus primeros cambios no obligados a los 90 minutos", escribió el comentarista Cristian Damiani en el portal TyC Sports.
3. Necesidad de renovar el plantel
Durante la gestión del DT Marcelo Gallardo, que finalizó en marzo, River invirtió más de 70 millones de dólares en refuerzos.
Entre las contrataciones destacaron los 14 millones pagados por el volante colombiano Kevin Castaño, que nunca rindió en el nivel esperado, o el delantero argentino Maximiliano Salas, por el que se abonó a Racing una cláusula de rescisión de unos 11,6 millones.
Paradójicamente, el mejor jugador de River en el primer semestre fue Santiago Beltrán. El joven de 21 años empezó el curso como el tercer portero y terminó como titular indiscutido por sus buenas actuaciones, tras la lesión del histórico Franco Armani y la salida del suplente Jeremías Ledesma.
La falta de variantes en algunos puestos y la superpoblación en otras posiciones sin que ningún jugador terminara de convencer, abrieron el debate hace varias semanas sobre la necesidad de realizar un mercado de pases en junio acorde a las necesidades de River.
En el segundo semestre los millonarios lucharán por tres torneos: el Clausura, la Copa Sudamericana y la Copa Argentina.
4. Derrotas sin explicación
La derrota frente a Belgrano, un adversario que sobre el papel era menos que River y que remontó en diez minutos, trajo el recuerdo de otras eliminaciones cercanas, lo que revela los problemas del equipo en instancias decisivas.
Una de esas caídas fue en marzo de 2025, cuando el cuadro entonces dirigido por Gallardo perdió por penales la Supercopa Internacional ante Talleres de Córdoba.
En los cuartos de final del Apertura 2025 fue eliminado por el humilde Platense en el estadio Monumental y en la Copa Argentina 2024 cayó ante Temperley, de segunda división.
"River no tiene líderes", consideró recientemente el exinternacional argentino Oscar Ruggeri.
5. La irregularidad, una compañía permanente
Con poco más de dos meses de gestión, Coudet consiguió que un River que no alzaba vuelo con Gallardo llegara hasta la final del torneo Apertura.
Pero, más allá de los aparentes fallos del DT en la final, volvió a quedar en evidencia el paso irregular del Millonario, que puede lucirse en algunos partidos y sufrir ante adversarios de menor rango.
En el Apertura esa situación quedó en evidencia cuando venció con autoridad al Rosario Central de Ángel Di María en semifinales y a Gimnasia La Plata en cuartos.
Los dos triunfos hicieron olvidar dos penurias: empatarle a San Lorenzo en el minuto 121 en el Monumental en octavos y perder como local con Atlético Tucumán (1-0), que llevaba más de un año sin ganar fuera de su casa.
P.O.Ferreira--LiLuX