Volkswagen recortará 100.000 empleos antes de 2030, la mayor reestructuración de la historia del sector
El gigante automovilístico alemán Volkswagen anunció el jueves un acuerdo entre dirección y sindicatos para recortar 100.000 puestos de trabajo antes de que termine la década, la mayor reestructuración de la historia de la industria automovilística mundial.
La empresa anunció la aprobación de un plan para reducir unos 50.000 puestos de trabajo, que se suman a otros 50.000 ya acordados.
"Es esencial adaptar sistemáticamente los niveles de empleo a la realidad económica", afirmó el grupo, que cuenta con diez marcas, incluyendo Volkswagen, Audi y Porsche.
El mayor fabricante de automóviles de Europa atraviesa grandes dificultades como consecuencia de los aranceles estadounidenses, la demanda irregular de vehículos eléctricos y, sobre todo, la feroz competencia en China.
Los 100.000 puestos que se eliminarán supondrán la mayor reestructuración de la historia de la industria automovilística mundial y equivaldrán a cerca del 15% de la plantilla de Volkswagen en todo el mundo.
La cifra supera los 50.000 puestos de trabajo que General Motors eliminó tras declararse en quiebra en 2009.
Volkswagen indicó que la dirección y los sindicatos acordaron que no se puede garantizar el futuro a largo plazo de cuatro fábricas alemanas —en Hannover, Emden, Zwickau y Neckarsulm—, aunque señaló que se están estudiando usos alternativos para las instalaciones.
El cierre de las fábricas supondría la primera vez que Volkswagen clausura plantas enteras en su país de origen.
"Si realmente cerraran esta planta, podrían poner una gran mancha negra en el mapa", dijo a AFP Martin Lehmann, que trabaja en la fábrica de Zwickau desde 2012. "La planta y los puestos de trabajo que genera fuera de ella, nuestros proveedores, son el motor de toda la región", asegura.
El consejo de supervisión de Volkswagen está formado por representantes de los trabajadores y de los accionistas.
"El consejo de supervisión ha aprobado por unanimidad el plan de futuro del grupo presentado hoy [jueves] por el comité ejecutivo", declaró el consejero delegado, Oliver Blume. "Es una señal contundente para el futuro del grupo Volkswagen".
- "Evitar una escalada" con la dirección -
Antes de dar el visto bueno a esta medida histórica, los sindicatos y la dirección se habían enfrentado públicamente.
Los sindicatos acusaban a la dirección de falta de transparencia porque la cifra de 100.000 supresiones de puestos de trabajo apareció primero en los medios.
Por su parte el poderoso sindicato IG Metall criticó a la dirección después de que el semanario económico WirtschaftsWoche publicara que estudiaba formas de sortear al consejo de supervisión, una idea que calificó de "tontería".
Volkswagen señaló el jueves que la empresa había acordado limitar las competencias del consejo de supervisión, lo que podría reducir la influencia de los sindicatos que forman parte de él.
Según la dirección, el objetivo es "hacer evolucionar" la estructura de toma de decisiones.
La ley de 1960 que privatizó Volkswagen establece que dos tercios del consejo de supervisión deben aprobar "la creación o el traslado" de plantas. Esta norma otorga de facto a los trabajadores, que ocupan la mitad de los puestos del consejo, capacidad para bloquear el cierre de fábricas.
En otras compañías automovilísticas alemanas esta medida solo requeriría mayoría simple.
Por el momento, el sindicato IG Metall y las representantes de los trabajadores en el consejo de supervisión, Christiane Benner y Daniela Cavallo, consideran que se ha alcanzado un buen compromiso.
"Los representantes de los trabajadores, junto con el estado de Baja Sajonia [accionista de Volkswagen y donde se encuentran seis de sus fábricas], han asumido una vez más su responsabilidad y han evitado una peligrosa escalada del conflicto", afirmaron.
"No hemos renunciado a ninguna planta y, contrariamente a lo publicado por los medios, no se ha aprobado el cierre de ninguna planta", aseguraron.
R.Thill--LiLuX