El regreso del príncipe Enrique a Reino Unido reaviva el debate sobre su seguridad
El regreso del príncipe Enrique a Reino Unido reavivó el debate sobre si los contribuyentes deben asumir la factura para ofrecerle seguridad a él y a su familia, ante la advertencia de algunos expertos que creen que sí existen amenazas reales.
El duque de Sussex llegó a Reino Unido la semana pasada con su esposa Meghan y sus dos hijos pequeños, procedente de Estados Unidos, donde la familia vivió los últimos seis años.
En el pasado, había descartado la posibilidad de regresar de forma permanente a su país, alegando preocupaciones sobre su seguridad.
La pareja abandonó Reino Unido y sus funciones reales en 2020 en medio de un enfrentamiento dentro de la familia real.
Enrique emprendió luego una batalla legal de varios años —en última instancia infructuosa— para mantener la protección financiada por el contribuyente británico mientras vivía en California.
Ahora, de vuelta con su hijo de siete años, el príncipe Archie, y su hija, la princesa Lilibet, de cinco, algunos reportes revelan que ha estado presionando para que se restablezca su protección policial.
Sin embargo, cuando la familia aterrizó el 26 de agosto en el aeropuerto de Birmingham, contaban con seguridad privada en lugar de agentes de policía, según los medios británicos.
"Es muy sorprendente", declaró a la AFP Scott Hamer, antiguo escolta de protección del padre de Enrique, el rey Carlos III, cuando era príncipe de Gales.
"Probablemente haya personas que están siendo protegidas ahora que afrontan menos amenazas y riesgos que él. Así que la pregunta sería: ¿por qué no recibe él también esa protección?"
- "Vulnerabilidad" -
Enrique y Meghan, que según los informes viven en la región de los Cotswolds, en el centro de Inglaterra, matricularon a sus hijos en colegios privados.
Se cree que tienen mayores inquietudes sobre la seguridad en torno a las idas y venidas diarias de los niños al colegio, dado que la llamada "ruta escolar" sigue patrones previsibles.
"El aspecto de la vulnerabilidad debe evaluarse", señaló Hamer.
"El hecho de que tenga que llevar a sus hijos al colegio a la misma hora cada día y recogerlos a la misma hora cada día ahora lo vuelve bastante vulnerable".
El Comité Ejecutivo de Protección Real y VIP (Ravec) de Reino Unido —un organismo independiente supervisado por el Ministerio del Interior— decide qué políticos, miembros de la realeza y otras personas reciben protección policial.
Enrique se enfrentó al ministerio en los tribunales después de que Ravec redujera su nivel de seguridad tras su mudanza en 2020 a Estados Unidos y perdió su intento de revertir la decisión.
Con su regreso, es probable que la junta de gestión de riesgos de Ravec esté reevaluando el nivel de amenaza al que se enfrenta.
- Amenazas -
Las amenazas son algo "muy real", explicó Hamer al mencionar desde el terrorismo internacional hasta actores de extrema derecha opuestos a su matrimonio con Meghan.
El Sunday Times informó la semana pasada que los abogados de Enrique escribieron en agosto a la ministra del Interior, Shabana Mahmood, para pedirle que interviniera porque ha perdido la confianza en la capacidad de Ravec para decidir de forma justa, indicó citando fuentes cercanas con el caso.
Se cree que Enrique presiona para obtener protección policial en parte porque la seguridad privada en Reino Unido no puede ir armada.
"Ese es su argumento: que la amenaza contra él es tan grande que solo puede abordarse [mediante] un equipo oficial de protección policial", dijo a la AFP otro antiguo escolta de protección real, Simon Morgan.
Sin embargo, el público británico parece pensar lo contrario. Solo un 6% opina que su seguridad debería ser financiada íntegramente por los contribuyentes, mientras que el 63% cree que la pareja debería pagarla, según una encuesta de la semana pasada para The i Paper.
"Ha pagado por seguridad en Estados Unidos. No veo por qué no puede pagar por seguridad aquí —es mucho menos peligroso", declaró a la AFP el experto en la realeza Andrew Lownie.
R.Martins--LiLuX