Empresas privadas buscan importar combustible ante la crisis energética en Cuba
Varias empresas privadas de Cuba gestionan la importación de combustible, después de que el gobierno comunista autorizara esas operaciones comerciales, por primera vez en casi 70 años, ante la escasez provocada por las sanciones de Washington.
La crisis energética que ya enfrentaba Cuba se agudizó en enero, cuando el presidente Donald Trump bloqueó los envíos de petróleo venezolano hacia la isla tras la captura de Nicolás Maduro por las fuerzas especiales de Estados Unidos.
Trump también amenaza con aplicar aranceles a países que vendan hidrocarburos a La Habana, mientras las reservas de combustible de la isla se agotan con el paso de los días.
Ante la escasez, el gobierno autorizó a inicios de febrero la importación privada de combustible, un hecho inédito en un país donde su compraventa ha sido monopolio estatal por casi 70 años.
"Compramos un isotanque" (un contenedor empleado para transportar combustible) a través de una importadora estatal" y "deben entregármelo esta semana", declaró a la AFP, bajo anonimato, el dueño de un negocio privado que pretende importar unos 25.000 litros de diésel desde Estados Unidos.
Las importaciones desde Estados Unidos se realizarían bajo una licencia BIS emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro, que permite a empresarios privados cubanos importar determinados insumos, incluido combustible.
Una empresaria de comercio, que prefirió no revelar su identidad, explicó que otros empresarios privados cubanos también gestionan la compra de combustible en naciones del Caribe e incluso de Europa.
La isla, con 9,6 millones de habitantes y bajo embargo de Estados Unidos desde 1962, no ha recibido ningún petrolero desde hace más de un mes, según expertos en seguimiento del transporte marítimo consultados por la AFP.
- Diésel y GLP -
Aunque el petróleo producido en Cuba permite abastecer sus ocho centrales eléctricas, la isla depende de las importaciones de diésel y el GLP (gas licuado de petróleo).
El investigador de la Universidad de Texas Jorge Piñón destaca que "el diésel y GLP son los dos combustibles críticos" en la isla, "no solamente por su impacto económico, sino también social y político".
"El GLP para la cocción de alimentos", mientras que "el diésel impacta la generación" de electricidad, "transporte, agricultura, sector hidráulico", detalla Piñón, experto petrolero.
El gobierno cubano autorizó las importaciones privadas de combustible a inicios de febrero, como parte de un paquete de medidas de emergencia que incluyó restricciones en la venta de gasolina y la suspensión de la comercialización de diésel.
Se está "facilitando y autorizando que cualquier empresa que tenga posibilidad de adquirir combustible lo compre", dijo el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Oscar Pérez-Oliva.
Por el momento, ninguna institución oficial ha dado detalles sobre las condiciones a las que deben someterse las empresas privadas que deseen importar combustible.
Según precisó el empresario entrevistado por la AFP, el gobierno no le ha puesto límites para la importación de combustible, pero le exige "establecer controles de seguridad" para su almacenamiento.
"Las propias instituciones (estatales) no son capaces de decirnos todos los pasos con claridad", se queja.
- Desafío a Trump -
Oniel Díaz, consultor para el sector privado, asegura a la AFP que algunos empresarios "están muy avanzados ya en el proceso de importación".
Destaca que "la posibilidad de importar combustible abre una nueva puerta para el sector privado", cuyas ventas minoristas superaron por primera vez la oferta del Estado en 2025, con un 55% del comercio.
En 2025, Cuba registraba 9.700 empresas privadas, que representaban el 15% del PIB y empleaban a más del 30% de la población activa.
Sin embargo, Díaz señala una serie de obstáculos para la importación que recaería en un centenar de empresas: "no todas tienen acceso a hacer pagos en el exterior" ni "el conocimiento ni la capacidad de poder armar la logística para mover este tipo de productos".
Asimismo, advierte sobre un punto crucial: "los proveedores, obviamente, van a tener que desafiar o correr con el riesgo de enfrentar a la administración Trump con respecto a su política de cercarle el suministro petrolero" a la isla.
R.Thill--LiLuX