La negativa española a prestar sus bases para el ataque a Irán tensa las relaciones Sánchez-Trump
Con un reivindicativo "no a la guerra", el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, plantó cara a un Donald Trump molesto por la negativa de permitir a Estados Unidos usar bases españolas para atacar Irán, un nuevo episodio en las relaciones tensas entre ambos dirigentes.
"La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra", dijo Sánchez este miércoles en una declaración institucional en el palacio de la Moncloa en Madrid, al día siguiente de que Trump acusara a España de haberse comportado "de manera terrible" en esta crisis.
Desde la Casa Blanca, la respuesta de Trump a no permitir el uso de las bases de Rota y Morón, en el sur de España, fue contundente.
Acusó a España de comportarse como un "aliado terrible" y amenazó con suspender el comercio entre ambos países, tildando la decisión española de "hostil".
"No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, simplemente por el miedo a las represalias de alguno", contraatacó Sánchez este miércoles.
El ministro de Relaciones Exteriores israelí aprovechó que Irán elogió la posición de Sánchez para preguntarse si "eso es estar en el 'lado correcto' de la historia", en un mensaje en la red social X.
- Mensajes de apoyo -
A pesar de las dificultades para adoptar una posición común europea frente a los ataques contra Irán, los intentos de intimidación de Trump le han valido al jefe del Gobierno español muestras de apoyo de sus homólogos europeos.
El presidente del Consejo Europeo, Antonio Costa, declaró en X que le había expresado "la plena solidaridad de la Unión Europea con España".
Y el presidente francés, Emmanuel Macron, le comunicó "la solidaridad europea de Francia en respuesta a las recientes amenazas de coerción económica de las que ha sido objeto España", declaró la presidencia francesa.
El martes, el jefe del Gobierno alemán, Friedrich Merz, sentado junto a Donald Trump, permaneció en silencio ante la andanada del estadounidense, algo que causó "sorpresa" a las autoridades españolas, reconoció el miércoles el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares.
"El canciller se pronunció posteriormente sobre este intercambio", señaló el miércoles el portavoz del Gobierno alemán, Stefan Kornelius. "Dejó claro que Europa presenta un frente unido en cuestiones comerciales y que se opone firmemente a las amenazas de aranceles u otras medidas punitivas".
- El recuerdo de la guerra de Irak -
En el plano interno, la posición de Sánchez conecta con su electorado de izquierdas, a un año, como mucho, de las elecciones generales y en un momento en que se ve afectado por varios escándalos de corrupción en su entorno.
Con su "No a la guerra" de este miércoles, Sánchez recupera el eslogan de las grandes manifestaciones que hubo en España contra la invasión de Irak en 2003, en la que el entonces Gobierno del conservador José María Aznar (Partido Popular, PP) se alineó activamente con Estados Unidos.
Muchos españoles culparon a aquella implicación española de los atentados yihadistas de marzo de 2004, que dejaron 192 muertos y llevaron a los socialistas al poder en las elecciones que se celebraron tres días después.
La oposición de derechas cargó contra el líder socialista por su postura con las bases.
Alberto Núñez Feijóo, líder del PP, primer partido de la oposición, pidió "respeto" a Trump y acusó a Sánchez de entregar su política exterior a "intereses partidarios".
En su editorial de este miércoles, el diario El País, cercano al electorado de izquierdas, aconsejó a Sánchez "evitar la tentación de enrocarse y de utilizar la amplísima animadversión que existe hacia Trump en la sociedad española para ganar popularidad".
R.Martins--LiLuX